martes, 13 de junio de 2017

Primera semana bien.

Hola! Ayer se me hizo muy tarde pero aún así entré para publicar y que se enterara el mundo mundial que había perdido dos kilos: ahora estoy en 112,8.

Me queda un mundo, pero un mundo de dos kilos menos. Si una no se anima, no me va a animar ni dios. Así que como Juan Palomo: yo me lo guiso y yo me lo como.

Esta semana, excepto momentos puntuales, lo he llevado bien, y el resultado ha sido muy bueno. Ya sé que al principio se pierde mucho, que lo duro es continuar. Ya veremos el lunes próximo qué me dice mi báscula. 

La dieta que he seguido, la del libro dieta Alea, me gusta porque las comidas que proponen se parecen mucho a los gustos míos y de mi marido, que come lo mismo que yo, si bien él suele hacer sus añadidos (pan, fuer, vino, quesos, ...). Así que voy a seguir con ella.

Hoy hemos comido muy saludable: garbanzos con unas verduritas y salmón, todo en una especie de guiso que se hace muy rápido. Estaba muy bueno. Lo comentaba con mi marido, y es que siempre hemos agregado a las legumbres productos cárnicos: costillas, cobrizo, morcilla, ... ya sabéis, esas cositas que casi no engordan. Y estoy descubriendo que las legumbres con verduras y pescado están exquisitas, pues el otro día hice judias blancas con gambas y estaban riquísimas. Por supuesto, no como pan (él sí). Y de postre, melón.

He merendado un zumo natural y de cena un filete de solomillo de ternera con pimiento rojo asado. Como veis, la comida y la cena de hoy muy ricas.

Debo hacer ejercicio, lo sé, lo seeeee. Pero ahora no puedo, hasta que no baje de cien paso de pillarme el sofocón y sufrir. De momento, nado un poco en la piscina y con eso voy tirando, que estoy hecha una mierda y no me arriesgo a que me de un jamacuco. Y más con el calor que hace ya.

Ale, mañana más y mejor!


lunes, 12 de junio de 2017

Día de peso

Dos kilazos menos!! Oleeeeee!!

Hoy no me da tiempo a escribir, solo he entrado para decir que -2 kilos!

Mañana más 👍


viernes, 9 de junio de 2017

Primer fin de semana con piscina!

Por fin llegó el fin de semana! ¡Qué ganas teniaaaaa! 

Nos hemos ido al monte a pasar tres dias y la piscina ya está preparada. He intentado estrenar un bikini que me compré (sin probármelo) y la parte de abajo me aprieta. ¿Pero cómo cojones hacen las tallas? ¡Ay, qué rabia! Sí, sé que me lo tenía que haber probado pero es que odio probarme ropa y más aún un bikini. Suelo acertar, pero esta vez no 😡

Bueno, pero eso no ha sido impedimento para darme un baño aunque con el viejo bikini que llevo ya no sé cuántos veranos ya. 

¡Qué placer!

Hoy he hecho muy bien la dieta, pero no he estado exenta de grandes tentaciones, sobre todo la de tomarme la cervecita en la piscina, tan a gusto, tan rica, tan fresquita, ... tan buenaaaaaa! No, no me la he tomado y  el cambio ha sido no veas. He sustituido mi cerveza piscinera por una infusión de jengibre con limón, ¡ea, con dos cojones! 

Oye, pues está muy rica. La vi en el súper y la compré al acordarme de que la anuncia Judit Mascó después de anunciar unos bañadores. Y atas cabos y te dices: pues es eso ¡es la infusión! ¿Cómo o me había dado cuenta? 😂

La infusión me sentó genial, por cierto. Me la he tomado una hora antes de comer, y la verdad es que no tenía mucha hambre. ¡Si al final será la infusión!

Bueno, ya paro con la infusión.

Ya, ya.

He comido un plato muy completo y sabroso: alubias con verduritas (cebolla, pimiento rojo y calabacin) y gambas. Lo aconsejo, se hace rápido y está buenísimo. De postre un mousse de chocolate de Vitalinea para disfrutar como una loca.

En la comida también he luchado contra los elementos. Sí, contra los elementos que había en mi mesa, en concreto dos: mi marido y un amigo. Y más en concreto, contra sus patatas fritas, sus cervezas, sus vinos y sus carajillos. ¡Ay, dios, como me castigas!

Y mientras por la tarde ellos andaban con sus gin tonics, yo disfrutaba de un kiwi amarillo y un yogur de limón.

Y mientras duermen la mona, os escribo esto con un sándwich de pavo y quesitos, más rico que el mundo entero.

Y un día más pasado correctamente.

¡Olé yo!

Buenas noches 🌜



miércoles, 7 de junio de 2017

Tercer día de dieta y aguantando

Hoy es miércoles y aún no he abandonado la dieta.

Oye, pues da gusto escribirlo. Y leerlo, más.

Ayer no entré al blog porque estaba reventadita de todo el día currando. No tenía fuerzas. Me vino justo preparar la cena. Hice un gran esfuerzo, porque en otra situación menos animosa me hubiera dado yo tanta pena de mi misma que me hubiera hecho un bocadillo y arreando, pensando en todo lo que había trabajado y qué menos que eso, que eso es lo que me merecía. Y seguramente, el bocadillo con una cerveza o dos.

Pues no, anoche saqué fuerzas de flaqueza y me hice mi lubina a la plancha con mis calabacines y cebollitas. Y de postre, un yogur con frutas del bosque. Y a dormir!

Y hoy me he levantado muy contenta. Había superado la barrera psicológica de los martes, que es cuando abandono la dieta. Ya era miércoles por la mañana y estaba preparándome mi zumo, mi café con leche y mis dos galletas Digestive de avena. Por cierto, están buenísimas.

Durante el día he estado más o menos normal de hambre, porque también estaba muy ocupada y eso me distrae y me olvido de que tengo el estómago vacío. Pero esta tarde,..., ¡madre mía que hambre que he pasado! La merienda me ha sabido a poquísimo. Ha sido un yogur con las moras que aún me quedaban, unas diez moras, y me he quedado mirando pa Murcia. Estoy deseando hacer la cena, que me toca tortilla con verduras, y saciar este hambre voraz con el que llevo luchando toda la tarde.

En definitiva, vamos bien. Mañana es un día complicado, con mucha relación social, ya veremos. Voy a hacer mucha fuerza para no liarme y cagarla. Y luego viene el fin de semana, uf!

¡¡ Dios mio, por qué me mandas tantas pruebas!!




lunes, 5 de junio de 2017

Primer día con la dieta Alea.

Lunes 07.00: toca pesarse que hoy empieza la dieta. 

Pues son 114,8 kg.

Lo típico de todos los lunes de inicio de dieta. Normalmente, el martes ya se me he deprimido, me olvido de todo, me tiro la manta al cuello y de cabeza al bocadillo. Espero que mañana no me pase.


Y hoy he cumplido casi todo el plan que escribí ayer. Todo menos el desayuno, pues no tenía ni galletas, ni pan de molde, ni pavo, ni pava ni ná. Así que me he comido -y me he despedido- de las exquisitas tostadas del bar, que he comido/devorado con mucha ansiedad del hambre canina que tenía. Luego me he tomado un zumo natural y un cortado.

Excepto eso, he comido tal y como dice el libro.

He ido a comprar porque mi nevera estaba en cero absoluto y tengo la intención de seguir bien la dieta esta, porque tiene cosas que me gustan mucho, ya veremos los resultados. Mañana toca lentejas, y eso me gusta.

El plato de macarrones de este mediodía ha estado muy bien, y tenía muy buena pinta. Aquí fotito:




La merienda, algo escasa, estaba buena: yogur con 12 moras. ¡Qué exótico! Pero es que hoy en Mercadona habían unas moras estupendas, y han caído en mi cesta y luego en mi yogur. 

Además de esto, he cambiado algunas pautas:

  • No tomo azúcar -por supuesto- ni edulcorantes, estoy harta de la sacarina. El café me lo tomo sin nada. Con las infusiones lo llevo mal.
  • Me he pasado a lo integral: pasta, pan, arroz, ... 

Eso, de momento.

Voy a seguir con el libro. ¡¡Buenas noches!!




sábado, 3 de junio de 2017

La dieta Alea

Me compré el libro el año pasado, y es muy interesante. Lo leí y empecé a seguir sus propuestas, pero duré algo más de dos semanas. Un desastre.

Hoy lo he recuperado y he pensado en empezar el lunes con los menús que propone. Recuerdo que el año pasado, en la primera semana perdí más de 2 kg. Ya sabemos que al principio de las dietas se pierde mucho, que lo difícil es seguir. ¿A mi me lo vas a decir? ¡Si soy la reina de empezar el lunes la dieta y abandonarla el martes!

El libro propone tres planes de alimentación según el sexo, la edad y el peso. A mí me toca el plan nº 2. Para cada plan hay unas cantidades distintas en los menús diarios de comida y cena.

Para el desayuno, la media mañana y la merienda también se proponen varias opciones que puedes combinar. Son opciones de lo más normalitas, sin nada de cosas raras. Las comidas y las cenas también, pero con el inconveniente que tienes que pesar todos los ingredientes. Creo que es lo peor de la dieta, aunque también reconozco que estando como estoy algo habrá que hacer.

Bien, de los posibles desayunos y meriendas, y para compaginarlo bien con mi vida, creo que mis opciones diarias van a ser las siguientes:

Desayuno:
200 ml Zumo de naranja o de brick (sin azúcar)
250 ml leche desnatada con café
4 galletas maría o 2 galletas tipo Digestive
Aquí me tomo las pastillas de colágeno, para ayudar a las rodillas que están hechas puré. Y debo tomar vitamina D porque en unos análisis me salió muy bajito, pero aún no me la he comprado. De esto hace ya tres meses. ¡Olé mi chocho!

Media mañana:
2 lonchas de pan de molde integral ó 50 gr de pan integral
2 lonchas de pavo o jamón cocido 0,0
2 quesitos light
Añadiré un té o un café, según el sueño que tenga.

Merienda:
1 fruta
1 yogur 
Aquí tomaré la infusión de jengibre y limón, a ver si ayudamos un poquito.

Como se puede ver, es de lo más normal, lo que se suele tomar. Pero hay que hacerlo. ¿Y cómo puede ser que siendo tan sencillo no seamos capaces de hacerlo? Pues no se sabe, compañeras. Mira que es fácil seguir una alimentación sana, pues yo erre que erre, a cagarla todos los días. Un misterio, ya digo.

Y para las comidas y cenas, os dejo lo que va para el lunes:

Comida
Macarrones con atún y verduritas.

Lleva: 60 gr de macarrones, 1 lata de atún al natural, media cucharada de aceite, 40 gr de cebolla, 40 gr de pimiento rojo, 120 gr de calabacín, 60 gr de tomate fresco y 2 cucharadas de tomate frito.

Cena
Ensalada mixta con pollo a la brasa.

Lleva: 100 gr de pechuga de pollo, media cucharada de aceite, 60 gr de canónigos o lechuga, 60 gr de tomate fresco, 60 gr de espárragos blancos, 50 gr de zanahoria rallada, 40 gr de maíz enlatado y 20 gr de pan.

Como se puede ver, más sencillo imposible. Pero como he dicho antes: hay que hacerlo. Pues voy a ver si dejo de ser tan burra y lo hago.

Os contaré.














jueves, 1 de junio de 2017

Uno de esos días tristes

Yo no sabía lo que era realmente el dolor por la muerte de alguien hasta que se fue mi padre. De repente me sentí huérfana.

Desde aquella despedida vivo con un permanente nudo en la garganta, con un enorme vacío en mi vida que no sé cómo, ni con qué ni con quién se puede llenar. Es inconcebible la intensidad de este sentimiento que yo desconocía, pero  por mucho que lo intento no hay forma de enderezar esto. Estoy torpe. La tristeza está instalada en mí desde aquella  noche en que te dije adiós, desde la última vez que te pude tocar y darte aquel beso de despedida.

Estuvimos abrazados un rato porque al contemplarte intentaba asimilar lo que había pasado, y tú no me diste ninguna explicación. Me enfrenté, de repente, con ese ruido hueco, vacío y desagradable que acompaña a la no explicación, a la carencia de sentido, a la muerte.

Te echo de menos. Suena a frase hecha, pero es que sé que nadie, absolutamente nadie, me va a querer como tú me quisiste, y eso se nota todos los días. Me has querido sin condiciones, con toda la amplitud de la  palabra, y con toda la amplitud del sentimiento. Y esto, es muy duro perderlo.

Soy tan egoísta! Sólo pienso en mí, en lo que me querías. Pero, discúlpame, estoy tan triste que no sé cómo voy a remontar y no veo luz.

Te dije adiós como pude, te cogí la mano un rato, te abracé. No sabía qué hacer. No sabía cómo me tenía que despedir de ti. No sabía cómo se despedía a un  padre para siempre

martes, 30 de mayo de 2017

7 días sin azúcar

Por casualidad me he topado con este grupo de Facebook:




Es un reto que parece fácil: eliminar el azúcar e incorporar productos integrales. El plan, copiado de la página que al final os indico, es el siguiente:


Antes de empezar

¿Porqué es importante eliminar los azúcares añadidos de tu alimentación?

Según la OMS el consumo de azúcar añadido debería suponer como máximo el 10% de las calorías totales y consumiendo el 5% se obtienen beneficios adicionales. Esto son de 25g a 50g de azúcar. Pero un solo refresco contiene ya casi 40g.

La realidad es que consumimos demasiado azúcar. Hay una gran cantidad de productos de consumo habitual que lo contienen: bollería, cereales, galletas, yogures… pero también, salsas, platos cocinados, embutidos…

El azúcar es importante para nuestro organismo que lo utiliza como fuente de energía, pero está demostrado científicamente que consumir azúcar en exceso provoca sobrepeso. El azúcar que nuestro cuerpo no necesita se almacena en forma de grasa en nuestro organismo y cómo vivimos en un ambiente obesogénico, con abundancia de alimentos poco saludables a nuestro alcance a todas horas, es muy fácil consumir más azúcar del que nuestro cuerpo necesita.

Además, los productos altamente procesados que contienen azúcar tienen características adictivas. ¿No te ha pasado nunca que tienes unas ganas locas de comer chocolate o galletas? Esto pasa por dos motivos. Para empezar, el azúcar actúa en el centro de recompensa de nuestro cerebro. Si tomas mucha cantidad de azúcar estás reforzando el azúcar como recompensa y tu cerebro te pedirá cada vez más. Por otro lado, cuando consumes productos procesados ricos en azúcar o harinas refinadas (pan, pasta…) se produce rápidamente una elevación de la glucosa en tu sangre. Esto provoca que tu cuerpo libere una gran cantidad de insulina para que esta glucosa pase de la sangre a tus células, haciendo que el azúcar en tu sangre baje rápidamente. El cambio brusco en el nivel de azúcar en tu sangre te hace sentir débil y hambriento y buscando más azúcar para volver a tener un “subidón”.

El proceso es el mismo en el caso de las harinas refinadas (pan y pasta). Las harinas refinadas contienen carbohidratos complejos, pero se transforman muy rápidamente en azúcar y actúan de la misma forma provocando una subida rápida de glucosa en tu sangre.

¿Y qué pasa con los edulcorantes tipo sacarina, aspartame…? Hay estudios que parecen indicar que también interfieren en el centro de recompensa del cerebro y provocar necesidad de comer más alimentos dulces.

En cambio, los azúcares presentes naturalmente en frutas, lácteos y verduras no tienen el mismo efecto sobre nuestro organismo. ¿Porqué? Como están acompañados de fibra y proteínas liberan la glucosa al torrente sanguíneo de manera más gradual. Además, son nuestra fuente de carbohidratos y energía.

¿Qué puedes experimentar durante el reto?

Es posible que durante los primeros 3-4 días sientas ansiedad por comer alimentos altamente procesados como bollería, galletas… Y a lo mejor estás de mal humor. Puede ser que te ocurra, puede ser que no te ocurra en absoluto, a lo mejor te dura 3 días o a lo mejor más… Te sugiero a que no tengas expectativas sobre esto ya que la mente es muy poderosa y si tu crees que te lo vas a pasar mal, te lo pasarás mal…

Verás, también, que cuando hayan pasado unos días, las frutas y verduras te serán más apetecibles y disminuirá mucho tus ganas de comer azúcar. Además, notarás más intensos los sabores de los alimentos no procesados como verduras, frutas, frutos secos…

¿QUÉ PUEDES CONSEGUIR CON ESTE RETO?

o       Reeducar tus papilas gustativas para apreciar más los alimentos naturales.
o       Darte cuenta que no necesitas comer alimentos poco saludables.
o       Aprender a comer mejor.
o       Sentirte más energétic@ y vital.
o       Mejorar tu concentración y productividad.
o       Empezar a perder peso para alcanzar tu peso sano.
o       Mejorar el control de tu ansiedad por comer.
o       Instrucciones

Durante los 7 días que dura el reto, sigue estas instrucciones.

1) Elimina todos los productos que contengan azúcar, edulcorantes y harinas refinadas. Estos productos son:

Azúcar, Siropes, Jarabes, Miel, Sacarina, Aspartamo, Bollería, Galletas, Chocolate, Pan, Yogures de sabores, Postres lácteos, Helados, Mermelada, Salsas, Platos preparados, Embutidos, Refrescos, Zumos, Pasta, Pan


2) Revisa los ingredientes en las etiquetas de los alimentos:

Lee los ingredientes de las etiquetas de los alimentos para saber si llevan azúcar o edulcorantes. Estos ingredientes no están permitidos y casi todos los productos procesados los llevan.

Nombres azúcar = azúcar, sacarosa, dextrosa, jugo de caña, miel, jarabe de cualquier tipo, dextrosa, glucosa, azúcar invertido, maltosa, sucrosa, siropes.

Edulcorantes: sacarina, acesulfame, aspartame, sorbitol, xilitol, maltitol.

(Nota: puedes utilizar stevia para endulzar con moderación. Se trata de un edulcorante natural que puedes encontrar en formato líquido o polvo).

3) Cada día rellena la plantilla de seguimiento.

Cada noche, anota lo que has comido, si has comido algún alimento no permitido cómo te has sentido durante el día, tu nivel de energía, digestiones y estado de ánimo.

Hacer este seguimiento te ayudará mucho a tomar conciencia de cómo te alimentas y los efectos que la alimentación tiene en ti. También, es una manera de reafirmarte en tu compromiso.

La plantilla es la siguiente:


¿CÓMO COMER DURANTE EL RETO?




Se dan más consejos y trucos para estos siete días. Toda la información está aquí:

http://nataliacalvet.com/recursos/reto-7-dias-0-azucar/

Venga, que empezamos con la operación bikini!







domingo, 28 de mayo de 2017

Año y medio ya.

Hace casi año y medio que escribí mi última entrada. En todo este tiempo no he hecho nada para mejorar mi alimentación; es peor, incluso.

Este blog lo tenía en el más absoluto de los secretos. Nadie de mi familia ni de mis amistades sabía que lo tenía. La razón no es otra que ocultar, creo que es eso, ocultar a mi entorno lo que realmente siento. No sé por qué razón, pero es así.  Quizá sea porque no quiero que se sepa la verdadera razón de mi obesidad, si es que existe, ni cuál es el nivel que tengo de gordura. Pero lo más seguro es que sea por vergüenza, algo incomprensible, puesto que anda que no se ven mis muslos, mi culo, mi tripa, ... pero es vergonzoso lo mal que me cuido y los efectos que esto tiene en mi cuerpo. Es como esconder a mi entorno que no tengo ninguna razón para quejarme, y al mismo tiempo, quejarme por mi mala suerte.

Y ayer rompí el secreto y se lo conté a una prima mía a la que adoro y que confío en que me guarde el secreto. Ella es como una hermana para mí y algo así como este blog tenía que contárselo. Ella ha sido la que ayer me animó a seguir escribiendo y no cerrarlo. Pero para el resto del mundo mundial, esto no existe.

Durante este año y medio he comido y bebido como una cerda, con breves espacios de dieta estricta que me producían una enorme ansiedad y que eran el caldo de cultivo para un efecto rebote a lo bestia. El resultado es que ahora peso más que cuando empecé a escribir este blog, que recuerdo que fue un día que la báscula me ofreció aquellos hermosos 109,6 kilos que tanto me alucinaron y que ahora añoro. No es que pese muchos más, pero sí he superado la línea roja de 110 kilos que me marqué.

Por lo demás, sigo igual de loca, con mi sentido del humor peleando encarnizadamente contra la tristeza de la pérdida de mi padre que me cuesta superar. Reconozco que mis hormonas las tengo peor que a los quince años, que tan pronto lloro como río, que tengo sofocones premenopáusicos o menopáusicos o posmenopáusicos porque ni sé en qué coño de fase estoy, que muchas veces me entran ganas de meterle hostias a alguien, que casi todo me produce una especie de asco y que no me soporto ni yo. Por lo demás, estoy de puta madre, con lo cual, miel sobre hojuelas.

Como veréis, la situación invita a seguir una dieta de adelgazamiento como dios manda -modo irónico ON-.

Y esta es la excusa actual. Cada etapa de la vida tiene su propia excusa para estar gorda. La cuestión es estar gorda y seguir jodiendo la marrana con las dietas, quejarse, saltarse la dieta y llorar. Y luego escribirlo. Ese es el ciclo.


lunes, 28 de diciembre de 2015

Ha vuelto la Cari.

Hola de nuevo.
 
He estado releyendo mi blog, y cuando iba a borrarlo, pues me lo he pensado mejor. No lo borro. Lo voy a volver a iniciar.

He comprobado que suele pasar en muchos blogs, que de repente se abandonan, y al cabo de unos meses, se retoman. Eso voy a hacer yo: retomar el blog y la dieta.

Sería absurdo decir que hoy lunes he empezado de nuevo la dieta. Absurdo, absurdo, porque hoy es lunes, pero no un lunes cualquiera, sino el lunes posterior a la Navidad y previo al Fin de Año. Así que, como es fácil de entender, en estas fechas no se hace dieta porque es imposible, a no ser que seas una persona insensible ante los canapés, el salmón ahumado, el caviar, el jamón de bellota, el lomo ibérico, las tablas de patés y quesos, el cordero asado, los turrones, los polvorones, el vino, el cava, el .... estoy babeando! Porque esto es lo que ha habido en mi casa DURANTE TRES DÍAS SEGUIDOS, a saber: el día de Noche Buena, el día de Navidad, y el día siguiente al de Navidad. Bueno, y ayer, que fue el día siguiente al día siguiente al de Navidad, y que también tuve invitados a comer y también volvimos a saborear cositas de esas, porque no se habian acabado. De hecho, aún queda.

Y lo que te rondaré morena, ya que el jueve próximo es el día de Noche Vieja, y ya se sabe: fiesta a "tutiplen". Y al día siguiente es Año Nuevo, y eso también se celebra con más mariscos, más jamón, más cava y más de todo. Y como no te lo acabas todo, pues está el día siguient de Año Nuevo para rematar la faena.

Y así, todos los años.

Por eso, es absurdo pensar en la dieta durante estos días. Vamos, que no la haces en pleno mes de noviembre en el que no hay ni una puta fiesta, como para ponerse a régimen en Navidad, jajajaja... Hubiera sido pa matarme.

Así pues, prometo por mi conciencia y honor :D que empiezo la dieta el día 4 de enero de 2016, por la madre que me parió que lo hago!

El día 4 por la noche os lo contaré.

¡¡Feliz 2016!!

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